Crónicas

Crónicas de Julián López

FAENA SUBLIME DE EL JULI QUE INDULTA UN TORO

Fecha Plaza Cartel Ganadería Resultados
05/01/2001 Cali Diego González, Dávila Miura, El Juli El Paraiso Oreja y dos orejas simbólicas

CALI (Colombia). Viernes 5 de Enero de 2001

En la última de la Feria de Cali, apoteósis de El Juli.

Con los tendidos rebosantes de público y tarde soleada se ha celebrado la última corrida de un polémico serial caleño.
Polémico, por la particular situación del país de Colombia y porque estuvo a punto de no llevarse a efecto, al grado de que los abonos no empezaron a venderse este año hasta cuatro meses más tarde de lo acostumbrado Y eso se reflejó en las taquillas de tal manera que, hasta el día de hoy, solo había estado llena en la primera presentación de Julián López El Juli.

Precisamente este torero, El Juli, que cerraba feria, y sobre el cual ha pesado la responsabilidad de la temporada, y que sabía que el día de hoy, no solo era un día señalado para él, sino también para el futuro de la fiesta de los toros en Cali, ha hecho el paseillo conciente y responsable de todo ello, logrando, en el último toro de la feria, realizar sobradamente la mejor faena que recuerden los más viejos aficionados del valle del Cauca. Ha sido una faena inenarrable la realizada al sexto y último, entre al grito unánime de TORERO! TORERO! TORERO! Se ha emborrachado literalmente en varias series de muletazos de majestuoso trazo, llegando a lograr una faena más que perfecta: pluscuamperfecta!
Con toros de EL PARAÍSO (el 2º fue premiado con la vuelta al ruedo y el 6º de nombre BUBOSO, nº8, jabonero sucio fue indultado)
DIEGO GONZÁLEZ de burdeos y oro (PALMAS Y VUELTA)
DÁVILA MIURA de verde botella y oro (DOS OREJAS Y SILENCIO TRAS DOS AVISOS)
EL JULI de azul y oro (OREJA Y DOS OREJAS SIMBÓLICAS)
El público, daba saltos de entusiasmo en los tendidos cuando realizaba en los medios de la plaza su famoso quite de la Lopecina. Luego, con el entusiasmo llevado al extremo en el tercio de banderillas, y sobre todo al rematarse la faena de muleta construída en base a naturales y muletazos de todas las marcas entre los que destacamos redondos, roblesinas y pases monumentales de pecho, la plaza de Cañaveralejo se convirtió en un auténtico manicomio y se entregó del modo referido a El Juli, de forma que cuando este insinuó al presidente el indulto del toro jabonero y de gran trapío llamado Buboso, tanto el público como el usía, accedieron a la petición del diestro para rematar la feria con la entrada del toro de tan histórico éxito, quien en un último pase de pecho de rodillas los dejó dentro de la puerta de chiqueros.
Sus compañeros, tanto Diego Gonzales, que dio vuelta al ruedo, como Dávila Miura, que cortó las orejas del segundo de la tarde, estuvieron muy bien en líneas generales durante la tarde. Este último con el ganadero y una muchedumbre ingente que llevaba en volandas al Juli dieron la vuelta al ruedo.
Hay que destacar el inusual gesto de dos toreros participantes de la feria. Juan Bautista y El Califa, triunfadores hasta ese momento del serial, sobre todo este último, se contagiaron del furor popular y en un gesto que habla de sus cualidades personales, se volcaron al ruedo cargando ellos mismos al juvenil torero madrileño. En hombros del torero francés, Julián salió por la puerta grande de la plaza de toros de Cali. Un gesto que los honra.
Pasarán los días, pasarán los meses y los años, y los caleños y aficionados venidos de otras latitudes a esta feria, seguirán recordando la faena de El Juli a un auténtico toro veragüeño y jabonero que logró que la feria del 2000-2001 pase a los anales de la historia.

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