Crónicas

Crónicas de Julián López

EL JULI CORTÓ TRES OREJAS EN CIUDAD REAL

Fecha Plaza Cartel Ganadería Resultados
30/06/2001 Ciudad Real Víctor Puerto, El Juli Sancho Dávila Oreja, ovación y dos orejas

Ciudad Real. Sábado 30 de junio de 2001.

Tres orejas cortó Julián López "El Juli" en Ciudad Real. Y tres, sobre todo tres, fueron los momentos que destacaron de sobremanera en su triunfal tarde. Todo ante el sexto. En esos lances a la verónica, cadenciosos, armónicos y sentidos. Tras el puyazo llegó el segundo momento supremo de la tarde, en un monumental y ceñido quite por gaoneras rematadas con una majestuosa media. Y el tercero llegó en el último tercio, en un instante de su compacta y honda faena. Tras un trincherazo entregado y profundo dejó la muleta en la cara del animal para, sin mover un ápice las zapatillas, ligar el muletazo con un derechazo deletreado y largo como un río. Momentos, instantes de una triunfal tarde en la que el público manchego, además de deleitarse con la actuación del madrileño, también disfrutó del triunfo del torero local, Víctor Puerto, que acompañó a El Juli y al mayoral de la ganadería de Sancho Dávila, en una salida a hombros triunfal.

Con bastante más de tres cuartos de plaza cubiertos, se ha lidiado un encierro de SANCHO DÁVILA, que sustituyó al anunciado de Torrestrella. La corrida, en general, tuvo la virtud de la nobleza y el defecto, en algunos toros, de la falta de fuerzas. Todos los toros fueron aplaudidos en el arrastre.

VÍCTOR PUERTO (de grana y oro) OVACIÓN, DOS OREJAS Y OVACIÓN
EL JULI (de verde botella y oro) OREJA, OVACIÓN Y DOS OREJAS

Puerto saludó con dos largas cambiadas al toro que abrió plaza. El manchego intervino en quites toda la tarde y trató de agradar, en todo momento, a sus paisanos.
Julián cortó su primera oreja tras una labor pausada y armónica. En éste toro quitó por caleserinas, banderilleó (también lo hizo en sus otros dos toros) brillantemente y mató de una acertada media estocada.
Las lopecinas chispearon en el cuarto, el toro de la pos merienda. Tras lograr los mejores naturales de la tarde, perdió los trofeos al pinchar en tres ocasiones.
Y con el sexto el excepcional y ya citado toreo con el capote, que deleitó a los asistentes. Puso los tendidos en pié en un vibrante y emocionantísimo tercio de banderillas. Y tras una faena honda, profunda y templada, remató la obra con un excepcional volapié.

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