Crónicas

Crónicas de Julián López

El Juli indulta a Flamenco en Manizales

Fecha Plaza Cartel Ganadería Resultados
11/01/2015 Manizales Pablo Hermoso, El Juli Ernesto Gutiérrez silencio, dos orejas, silencio y dos orejas simbólicas.

Arrancaba con un nuevo llenazo en los tendidos la última corrida de la Feria de Manizales. Ante un encierro de Ernesto Gutiérrez que ya el pasado viernes logró indultar uno de sus ejemplares, Julián López "El Juli" y Pablo Hermoso de Mendoza se batían en duelo. Con "Napoleón" paró Pablo Hermoso de Mendoza al abreplaza, un toro de Ernesto Gutiérrez. Se mostró muy parado el toro de salida y su falta de celo instó al navarro a sacar su raza. Con "Duende" dejó arriba el primer palo en todo lo alto, y llevando al astado sonsacándole lo que el de Gutiérrez no tenía. Impuso Hermoso la alegría que el tranco del toro no tenía, y a partir de ese momento todo fue una labor de voluntariedad. Con "Habanero" purificó la suerte desde el primer momento. Con "Pirata" prendió Hermoso las cortas para mostrar embroques eternos que pusieron en pie los tendidos, remontando la irregularidad del toro, que tuvo buenos momentos pero demasiadas irregularidades. Solventó de forma genial sus inconvenientes y Pablo dejó finalmente un rejón de perfecta ejecución con el que cayó rápido. Verónicas de mano muy baja dejó Julián López en el recibo capotero al segundo de la tarde. Remató el ramillete veroniquil con una gran media. Quitó por chicuelinas tras el primer puyazo, de manos muy bajas de nuevo a pesar de la mansedumbre manifiesta del astado en este momento. Con una revolera a una mano remató al ejemplar que no lograba entregarse. Dejó dos grandes pares el subalterno Ricardo Santana, desmonterándose finalmente ante la ovación del público. Lo cuidó muy mucho en los primeros muletazos, también en la primera tanda por el derecho forzándolo en el de pecho, todos ellos muy templados. A partir de la tercera tanda, cantó la gallina y no lo violentó Julián, tomándolo con encuentros de espera con mucha delicadeza. A pesar de que no tenía celo el astado, Juli le dejaba la muleta en la cara en todo momento, y a pesar de tener la cara suelta y buscar los terrenos de dentro, el torero lo mantuvo en sus engaños. Dejó una estocada a la tercera de la que tardó en caer el toro. Con "Churumay" recibió al tercero Hermoso de Mendoza, sin agobiar al de Gutiérrez de salida. Arriesgó a dos pistas en el inicio de la faena, dejando dos palos de frente. Con "Disparate" llegó la hermosina y la revolución en este momento. Posteriormente con "Viriato", torerísimo, al que dejó lucirse Pablo, hizo el rejoneador un gran esfuerzo por la falta de ímpetu del toro en su embestida. Se quedó un punto apagado en el epílogo, por lo que Pablo tiró de raza y sacó a "Pirata", con el que dejó dos cortas por la falta de celo del astado. Dejó un rejonazo efectivo arriba de la que tardó en caer. Con un ramillete de verónicas rodillas en tierra tomó muy bien el capote de El Juli el cuarto. Cadencia en ambas manos dejó Julián rematadas con una media de bella estampa. Cuidó en varas a "Pajarito", que recibió un sólo puyazo cambiando el torero enseguida el tercio. Quitó posteriormente por lopecinas haciendo vibrar los tendidos. Insistió con la muleta en la mano derecha a un toro que no humillaba en ningún momento y que, en plus, se quedaba corto. Al natural debió obligarlo mucho y fue en la siguiente tanda, por el pitón derecho, cuando comenzó a embestir y sacar la nobleza que llevaba dentro. Se dio un arrimón final en una serie cerquísima que puso la plaza en pie, encunándose entre los pitones. Dejó una estocada final que tumbó al astado. Un gran inicio tuvo la lidia del quinto, pero no fue hasta el inicio de la faena cuando se calentó el tendido por la actuación del navarro. Debía obligar mucho al toro para que se decidiera ir, y lo llevó en ese momento a dos pistas. Le costaba llegar al embroque al toro, pero logró clavar dos palos en lo alto Hermoso. Falló posteriormente con el rejón de muerte tras una faena con momentos de brillo. Le bajó El Juli muchísimo la mano al último toro de la Feria, intercalando verónicas con tijerillas y adornos finales. Reapareció en este toro el picador herido en el inicio de la Feria Clovis Velásquez, dejando una buena vara. Quitó posteriormente por caleserinas pero se invalidó el toro en el inicio muleteril de la mano derecha. El Juli no lo intentó por la delicada situación del astado para con sus parte delantera y acudió a por la espada inmediatamente. Tras recibir por sutiles verónicas al séptimo de regalo, y cuidarlo muy mucho en los primeros tercios por su falta de fuerza, brindó el astado a Juan Carlos Gómez. Una mano poderosísima le ofreció el de Velilla en el inicio muleteril por la falta de celo del astado. Le imprimió temple en la faena, desde la primera tanda por el pitón derecho, dando espectacularidad y contendido a los muletazos también por el pitón izquierdo. Prosiguió al natural Julián, por donde el toro se quedaba también un punto. Fue a más la embestida del toro, que exprimió el toro desde el primer muletazo. Se fueron sumando las virtudes gracias a la acción del torero madrileño, prosiguiendo bajándole la mano a un toro que humillaba con embestida de bravo. A pesar de que le faltaba fuerza de inicio, Julián lo exprimió al máximo, tanto que acabó rajándose en el final del trasteo. Por circulares acabó una faena cumbre, en la que la plaza se llenó de pañuelos ante un toro bravo pero rajado por tanta entrega en el último compás de la faena. Se siguió pidiendo con fuerza el indulto, finalmente concedido por el usía.

El Tiempo. Jorge Arturo Díaz

Terminó este domingo la 60.ª Feria de Manizales. Y finalizó en fiesta, con una prodigiosa faena de Julián López el ‘Juli’. La corrida final se había planteado como un enfrentamiento entre el mejor rejoneador y el mejor torero de a pie de la época. Ante este mano a mano, la afición respondió con un lleno a reventar en la Monumental, bajo un sol esplendoroso y un cielo azul. Salieron siete toros negros de Ernesto Gutiérrez, en su proverbial encaste Murube-Santacoloma, el toro de Manizales. Ciertamente, el encierro vino justo de todo, menos de nobleza. Discretos de cara, medidos de romana, terciados de volumen, precisos de fuerza, moderados de raza, pero con embestidas claras, entonadas y sin fin. Los seis primeros del sorteo fueron aplaudidos en los arrastres. Un referéndum colectivo que renovaba la comunión de Manizales con la ganadería de Gutiérrez es el trapío y el talante sobre el cual se ha levando el gusto y el concepto de la tauromaquia local. La feria tuvo un nombre: Julián López el ‘Juli’, quien cuajó cuatro faenas espléndidas –una en el festival–, que fueron un tratado largo de su dominio en todas las suertes, la comprensión de los toros y la pasión por el toreo. Este domingo, cuando había perdido las orejas del segundo pinchando en hueso con el estoque, se tomó revancha con el pastueño cuarto, al cual interpretó una lidia de dos fases, una de toreo redondo y mandón y otra cuando el animal perdió acometida, de arrimón, estatuaria y mando total, rematada con un volapié soberbio, volcándose sobre los pitones, atracándose y dejando el acero hasta los gavilanes. Los máximos trofeos y una vuelta de clamor con el ruedo poblado de prendas. El que iba a ser el último toro de la feria se inutilizó durante la lidia. La empresa y el ‘Juli’ regalaron el sobrero. ‘Flamenco’, meano, 488 kilos, acucharado de cuerna y astifino, que los entendidos habían dejado por fuera de la corrida. Fue una inagotable máquina de embestir. El picador Viloria solo le acarició con la puya. ‘Julián’ lo quería entero y lo justificó. Echando media muleta por la arena condujo los viajes dibujando círculos alrededor de figura plantada. Temple, mando y ligazón superlativos. El cuerpo relajado, tirado a la trayectoria del toro, la mano desmayada y el trapo planchado, eran imágenes de cartel a cada trance de la lidia. Derechas impolutas y naturales hondos, largos y repetidos, hubo muchos. La brega era de contenido izquierdista, la plaza hervía y la banda por orden del presidente cambió ‘Nerva’ a ‘Feria de Manizales’, cantando la excepcionalidad del toreo. Pasaban los minutos y la faena fluía sin que ninguno de los dos diera tregua. La petición del indulto se hizo unánime y furiosa, al final. El palco se resistía, pero terminó cediendo. Caía la noche y torero y ganaderos recorrían en triunfo el ruedo de la Monumental.

El Mundo. Lúcas Pérez

La Monumental de Manizales se convirtió en un auténtico manicomio gracias a la inesperada unión entre El Juli y 'Flamenco'. Éxtasis absoluto, borrachera de toreo y final idílico con el toreo a hombros y el toro de Ernesto Gutiérrez indultado. Los caminos de toro y torero no estaban programados para cruzarse pero el sexto se lesionó a principio de faena y la empresa tuvo a bien regalar el sobrero y que saliera 'Flamenco', una máquina de embestir a cámara lenta y al que el Juli exprimió en una faena soberbia para la historia. Encajado desde el principio, cuajó series soñadas de salón de toreo abandonado, despatarrado a veces, vertical otras, pero con la autenticidad siempre como norma. Arrastrando la muleta, los cambio de mano recordaron a 'Cantapájaros'. ¡Qué rotundidad, qué forma rota de torear y qué oles ensordecedores de esta bendita afición manizaleña! Embestida dormida y muñecas de seda. La mezcla perfecta para lograr el éxtasis. Sonreía el Juli, disfrutaba como nunca y el indulto se avecinaba como algo inevitable. El presidente se lo pensó, pero al final llegó el pañuelo naranja. Y la quinta Catedral caerá de manera indiscutible para un Juli a un nivel superior antes del comienzo de la temporada española. Casi tres meses después de su última corrida juntos en España, y anunciado el fin de su relación desde septiembre, Roberto Domínguez se empeñó en acompañar a Juli por última vez, iniciado ya el 2015 de la ya nueva era Luis Manuel Lozano, y realizar ficciones plenas de apoderado. Y disfrutó como un enano. Y gozó también de la superior inteligencia de Julián con su primero, al que mimó de inicio, le dio sus pausas, y le templó a su altura... Y le atacó por abajo cuando el toro se entregó a su muleta. Molinetes ayudados encadenados, trincherillas, pases de la firma... Todo suave, todo a favor de un toro tan noble como descastado. Tres circulares ligados por la espalda pusieron el horno a máxima temperatura. Tan a gusto estaba Juli que se pasó un punto de faena y el animal se puso complicado para matar. Y la espada se llevó las dos orejas. El cornicorto cuarto no le dio facilidades. Frenado y sin humillar, el Juli tiró de recursos. Le tapó la embestida, acortó distancias y sorprendió por 'luquecinas' en un palmo de terreno que pusieron la plaza en pie. Y volvieron los circulares interminables, los cambios de mano, la seguridad plena y absoluta. Incluso un cabezazo en el lomo al toro muy Daniel Luque también. Las manoletinas finales y la estocada dieron paso, ahora sí, al doble trofeo. Manizales se había colapsado por completo para ver a los dos ídolos de la ciudad unidos en un mismo cartel. Pablo Hermoso y El Juli. El Juli y Pablo Hermoso. Juntos en un mano a mano mixto tan extraño en lo competitivo, tan de moda ahora en España y exportado en 2015 a Colombia.

Mundotoro- Alberto Lopera

Manizales (Colombia). Julián López 'El Juli' le ha puesto con su actuación broche de oro a la Feria de Manizales en su 60ª versión. Cuatro orejas -dos simbólicas– un indulto del toro 'Flamenco', sobrero de regalo, y dos faenas para la historia a dos excelentes toros de Ernesto Gutiérrez ha sido el mejor colofón a esta celebración. La plaza registró el lleno total, el aviso en las taquillas de 'No hay billetes' además del magnífico clima reinante vaticinaron algo grandioso. Y así ocurrió en la segunda mitad de la corrida puesto que al cuarto toro de nombre 'Pajarito' El Juli le prodigó una completísima faena desde los comienzos en preciosos lances por chicuelinas y el quite por lopecinas. El toro llegó a la muleta con gran temple y recorrido permitiendo series en redondo llenas de emoción, rematando con soberbio volapié merecedor de las dos orejas concedidas que paseó en triunfal vuelta al redondel inundado de claveles. El sexto y último de la corrida se partió lamentablemente una pata al inicio de la faena muleteril, afortunadamente la Presidencia autorizó regresar el toro a los corrales y permitir la lidia del mejor toro de la feria al que tenían de reserva, número 391 'Flamenco' con 488 kilos. La nobleza, calidad, recorrido, temple, bravura, casta y demás cualidades del toro fueron perfectamente aprovechadas por El Juli en una faena que pasó  de los cien muletazos, en medio de los pitones el diestro jugueteó con el toro hipnotizado en su poderosa muleta. La plaza entera al unísono: ¡indulto… indulto! ante un Presidente frío e impávido que tardó en concederlo mientras el torero daba muletazos continuamente y la petición era ensordecedora. Al fin sacó el pañuelo estallando atronadora ovación. Ha sido la faena de la feria, la del Trofeo Catedral de Manizales.

Cultoro

Arrancaba con un nuevo llenazo en los tendidos la última corrida de la Feria de Manizales. Ante un encierro de Ernesto Gutiérrez que ya el pasado viernes logró indultar uno de sus ejemplares, Julián López "El Juli" y Pablo Hermoso de Mendoza se batían en duelo. Con "Napoleón" paró Pablo Hermoso de Mendoza al abreplaza, un toro de Ernesto Gutiérrez. Se mostró muy parado el toro de salida y su falta de celo instó al navarro a sacar su raza. Con "Duende" dejó arriba el primer palo en todo lo alto, y llevando al astado sonsacándole lo que el de Gutiérrez no tenía. Impuso Hermoso la alegría que el tranco del toro no tenía, y a partir de ese momento todo fue una labor de voluntariedad. Con "Habanero" purificó la suerte desde el primer momento. Con "Pirata" prendió Hermoso las cortas para mostrar embroques eternos que pusieron en pie los tendidos, remontando la irregularidad del toro, que tuvo buenos momentos pero demasiadas irregularidades. Solventó de forma genial sus inconvenientes y Pablo dejó finalmente un rejón de perfecta ejecución con el que cayó rápido. Verónicas de mano muy baja dejó Julián López en el recibo capotero al segundo de la tarde. Remató el ramillete veroniquil con una gran media. Quitó por chicuelinas tras el primer puyazo, de manos muy bajas de nuevo a pesar de la mansedumbre manifiesta del astado en este momento. Con una revolera a una mano remató al ejemplar que no lograba entregarse. Dejó dos grandes pares el subalterno Ricardo Santana, desmonterándose finalmente ante la ovación del público. Lo cuidó muy mucho en los primeros muletazos, también en la primera tanda por el derecho forzándolo en el de pecho, todos ellos muy templados. A partir de la tercera tanda, cantó la gallina y no lo violentó Julián, tomándolo con encuentros de espera con mucha delicadeza. A pesar de que no tenía celo el astado, Juli le dejaba la muleta en la cara en todo momento, y a pesar de tener la cara suelta y buscar los terrenos de dentro, el torero lo mantuvo en sus engaños. Dejó una estocada a la tercera de la que tardó en caer el toro. Con "Churumay" recibió al tercero Hermoso de Mendoza, sin agobiar al de Gutiérrez de salida. Arriesgó a dos pistas en el inicio de la faena, dejando dos palos de frente. Con "Disparate" llegó la hermosina y la revolución en este momento. Posteriormente con "Viriato", torerísimo, al que dejó lucirse Pablo, hizo el rejoneador un gran esfuerzo por la falta de ímpetu del toro en su embestida. Se quedó un punto apagado en el epílogo, por lo que Pablo tiró de raza y sacó a "Pirata", con el que dejó dos cortas por la falta de celo del astado. Dejó un rejonazo efectivo arriba de la que tardó en caer. Con un ramillete de verónicas rodillas en tierra tomó muy bien el capote de El Juli el cuarto. Cadencia en ambas manos dejó Julián rematadas con una media de bella estampa. Cuidó en varas a "Pajarito", que recibió un sólo puyazo cambiando el torero enseguida el tercio. Quitó posteriormente por lopecinas haciendo vibrar los tendidos. Insistió con la muleta en la mano derecha a un toro que no humillaba en ningún momento y que, en plus, se quedaba corto. Al natural debió obligarlo mucho y fue en la siguiente tanda, por el pitón derecho, cuando comenzó a embestir y sacar la nobleza que llevaba dentro. Se dio un arrimón final en una serie cerquísima que puso la plaza en pie, encunándose entre los pitones. Dejó una estocada final que tumbó al astado. Un gran inicio tuvo la lidia del quinto, pero no fue hasta el inicio de la faena cuando se calentó el tendido por la actuación del navarro. Debía obligar mucho al toro para que se decidiera ir, y lo llevó en ese momento a dos pistas. Le costaba llegar al embroque al toro, pero logró clavar dos palos en lo alto Hermoso. Falló posteriormente con el rejón de muerte tras una faena con momentos de brillo. Le bajó El Juli muchísimo la mano al último toro de la Feria, intercalando verónicas con tijerillas y adornos finales. Reapareció en este toro el picador herido en el inicio de la Feria Clovis Velásquez, dejando una buena vara. Quitó posteriormente por caleserinas pero se invalidó el toro en el inicio muleteril de la mano derecha. El Juli no lo intentó por la delicada situación del astado para con sus parte delantera y acudió a por la espada inmediatamente. Tras recibir por sutiles verónicas al séptimo de regalo, y cuidarlo muy mucho en los primeros tercios por su falta de fuerza, brindó el astado a Juan Carlos Gómez. Una mano poderosísima le ofreció el de Velilla en el inicio muleteril por la falta de celo del astado. Le imprimió temple en la faena, desde la primera tanda por el pitón derecho, dando espectacularidad y contendido a los muletazos también por el pitón izquierdo. Prosiguió al natural Julián, por donde el toro se quedaba también un punto. Fue a más la embestida del toro, que exprimió el toro desde el primer muletazo. Se fueron sumando las virtudes gracias a la acción del torero madrileño, prosiguiendo bajándole la mano a un toro que humillaba con embestida de bravo. A pesar de que le faltaba fuerza de inicio, Julián lo exprimió al máximo, tanto que acabó rajándose en el final del trasteo. Por circulares acabó una faena cumbre, en la que la plaza se llenó de pañuelos ante un toro bravo pero rajado por tanta entrega en el último compás de la faena. Se siguió pidiendo con fuerza el indulto, finalmente concedido por el usía.

Compartir en facebook Compartir en twitter