Crónicas

Crónicas de Julián López

El Juli o el éxtasis de la vida

Fecha Plaza Cartel Ganadería Resultados
31/05/2015 Cáceres El Juli Garcigrande Oreja, dos orejas, ovación, oreja, dos orejas y rabo simbólicos y oreja.

EFE.ElConfidencial

Cáceres, 31 may (EFE).- El diestro Julián López, El Juli, ha saldado su encerrona benéfica en Cáceres con un triunfo rotundo de cinco orejas, a las que hay que sumar también las dos y el rabo simbólico del quinto, al que acabó indultando. El torero madrileño, que ha realizado el paseíllo acompañado de un grupo de niños, anduvo variado de capote toda la tarde, y muy entregado en todas las facetas de sus seis lidias, sobre todo en la del quinto, de nombre "Fantasma", número 87, colorado de capa, nacido en enero de 2011, y del hierro de Domingo Hernández, que fue finalmente indultado. El balance artístico del Juli fue el siguiente: oreja, dos orejas, ovación, oreja, dos orejas y rabo simbólicos tras aviso del toro indultado, y otra oreja más. Al término del festejo, que registró lleno en los tendidos, El Juli salió a hombros acompañado por el mayoral de la ganaderías de Garcigrande y Domingo Hernández. EFE

CARTAGENA ACTUALIDAD.Matías Barco Cabrera

EL JULI “TOREA AL CÁNCER INFANTIL” EN CACERES “Torea al Cáncer”, así rezaba el mural confeccionado por un grupo de niños sacudidos por esta terrible enfermedad, y que portaron en la enternecedora vuelta al ruedo que dieron acompañando a EL JULI, gran protagonista de una tarde cargada de emociones, fiesta y mucho arte, al finalizar el festejo taurino celebrado este domingo en Cáceres. Y es que el torero madrileño Julián López “El Juli” y su extensa cuadrilla, se jugaron la vida en la tarde de hoy, por la mejor causa, “La Lucha Contra El Cáncer Infantil”. En la localidad cacereña, se celebró una interesante corrida de Toros a beneficio de la Sociedad Española de Hematología y OncologíaPediátrica (Sehop), y Federación de Padres de Niños con Cáncer (Fepnc), donde el gran protagonista fue Julián López “El Juli”, que se enfrentó en solitario a seis astados de las ganaderías de Garcigrande y Domingo Hernández. En los preliminares del festejo y una vez terminado el paseíllo, El Juli que vestía un terno azul marino y plata, recibió de manos de varios niños, una placa en reconocimiento a la gesta tan ilustre que minutos más tarde, desembocaría en un triunfante acontecimiento taurino, y que terminó la tarde con el torero… “roto y feliz”…, como declararía ante los micrófonos de TVE, que retransmitió la corrida en directo para todo el país, y que también se pudo seguir a través del canal internacional. El resultado artístico del festejo fue, de oreja en el primer toro , dos orejas en el segundo, ovación en el tercero, una oreja en el cuarto, orejas y rabo simbólico en el indulto del quinto toro de nombre “Fantasma” de la ganadería de Domingo Hernández, y oreja en el toro que cerraba el festejo, y que brindó a los niños enfermos que habían querido estar presente en este delirante evento, y a los que en el brindis les dedico las siguientes palabras, “esto va por vosotros, os lo merecéis todo, que tengáis mucha suerte en la vida”. Días atrás y con motivo de la presentación de este festejo en Madrid, El Juli había manifestado,… “si con esta corrida puedo ayudar a un solo niño me sentiré orgulloso y habrá merecido la pena, y espero que pueda ayudar a más de uno”… El torero madrileño que ya ha puesto de manifiesto su solidaridad con los que sufren en más de una ocasión, también declaraba en esta presentación, que “ser padre te sensibiliza ante cualquier cosa que le pase a los niños”. Y en el día de hoy, 31 de marzo de 2015, la Fiesta Nacional ha vuelvo a honrarse gracias al esfuerzo, compromiso y responsabilidad, que otorgan a la misma, estos hombres que no dudan en jugarse la vida por causas tan nobles como la que hoy citaba a la afición a los toros en Extremadura, cuyo publico llenó la plaza, y que gracias a la retransmisión por la primera cadena de Televisión Española, el resultado hay que calificarlo de éxitoabsoluto, en todos los sentidos. También sigue abierta la cuenta corriente que como Fila 0, se creó para esta excepcional ocasión, y cuyos beneficios irán a parar a la investigación y ayuda a los niños que padecen Cáncer. El número de cuenta es ES08 0049 5113 43 2418304296.

APLAUSOS. Isma Sánchez

Siete orejas, un rabo, un indulto, una gran entrada y la salida a hombros de El Juli, en volandas junto al mayoral de los hierros de Domingo Hernández y Garcigrande, ese es el resumen del especial festejo celebrado este domingo en Cáceres, en el que Julián López Escobar ha lidiado seis toros en solitario con un objetivo: recaudar fondos para la Asociación Española de Hematología y Oncología Pediátrica y la Asociación de Padres de Niños con cáncer. Luego, de paso, regaló una soberbia tarde, haciendo las delicias de un público que abandonó feliz el coso cacereño. El Juli indultó al quinto -Fantasma, número 87, de pelo castaño, nacido en enero de 2011 y de 460 kilos- tras una gran actuación que fue premiada con los máximos trofeos simbólicos. Recibió Julián con lances rodilla en tierra al astado, que se dio un golpe contra las tablas del que salió con sangre en el hocico. Derribó al picador en el único encuentro ante el caballo antes de que El Juli realizara un gran quite por lopecinas que puso la plaza en pie. Apostó con los palos en dos pares de poder a poder y un tercero de dentro a afuera arriesgando mucho, ejecutados los tres por el pitón derecho. Con la plaza entregada de nuevo, brindó al empresario José María Garzón y arrancó por alto intercalando un muletazo cambiado por la espalda. Luego, hubo temple y ritmo en el toreo de El Juli, relajada la planta y gustándose sobre la diestra. Extraordinario fue su toreo al natural, asentado y pleno de entrega. Los circulares los instrumentó en un palmo de terreno en un explosivo final. La gente, volcada con el espectáculo, comenzó a pedir el indulto, por lo que Julián siguió toreando, sacando a relucir el fondo y la duración del toro. El presidente sacó el pañuelo blanco para que sonara el primer aviso, pero el torero siguió toreando avivando la clamorosa voluntad del público. Finalmente, el usía accedió a la petición popular y sacó el pañuelo naranja. Abrió plaza un buen ejemplar de Domingo Hernández. Noble, colaborador y templado desde su salida, el animal tuvo como único defecto su marcada querencia a tablas. En cualquier caso, permitió el lucimiento del madrileño, que lo recibió con suavidad de salida e instrumentó un estupendo quite por faroles rematado con una excelente media. Con la muleta, brindó al público una labor en la que exprimió la calidad del astado en series por ambos pitones, especialmente brillantes las ejecutadas sobre la mano diestra. Mató de estocada entera un punto trasera y paseó el primer trofeo. Juli recibió muy templado a la verónica al segundo, toro al que hizo hasta dos quites: uno por caleserinas, toreando la embestida para echarse el capote a la espalda, y otro por chicuelinas y toreras cordobinas. Brindó a Borja Prado, ganadero de Torrealta, una labor prologada con muletazos de rodillas instrumentados con tremenda seguridad. El toro resultó noble, suavón y con calidad, poniendo el madrileño con su maestría la falta de emoción de la res. Muy bien sobre los dos pitones Julián en el toreo fundamental; y brillante en los remates: pases de pecho, trincherillas, muletazos del desdén… Coronó su quehacer con circulares finales previos a una gran estocada. Dos orejas de justicia. Embistió con ímpetu de salida el tercero al capote de El Juli, que lanceó a la verónica antes de quitar por chicuelinas con el compás abierto y rematar con una vistosa serpentina. Brindó a su compañero José Garrido una faena de muleta iniciada con doblones por bajo para atemperar la embestida del de Domingo Hernández. Fue un ejemplar manejable aunque con tendencia a acostarse y a menos en su comportamiento. Mejor por el lado derecho, Julián tiró de oficio dentro de una labor menos artística que las anteriores pero de notable soporte técnico. Mató de pinchazo, estocada defectuosa por trasera y caída y un golpe de descabello. Fácil de salida El Juli frente al cuarto, que se defendió en el peto. En el tercio de quites, el de San Blas invitó a intervenir a los dos sobresalientes: Chapurra y Caro Gil, que torearon ambos a la verónica y remataron con sendas medias. Arrancó a derechas Julián, sacando el toro buen fondo, humillación y duración. Bien al natural, llevando largas y obligando mucho las embestidas. El final entre pitones, con luquecinas y desplante incluido con el toro ya aplomado, dieron paso a un pinchazo, un pinchazo hondo y un golpe de descabello. Oreja como premio a su interesante quehacer. Apuntaba clase el terciado sexto de salida, que peleó bien en un puyazo y se lastimó en una mano, siendo devuelto a los corrales. Salió en su lugar un sobrero de Garcigrande al que recibió variado y fácil con el capote. Galleó por chicuelinas para llevar al toro al caballo e hizo un quite por altaneras con un remate final eterno. Brindó a los niños por los que se organizó el festejo y comenzó con estatuarios, cambiando en uno de ellos el viaje pro la espalda. Todo con suavidad e improvisación, sobrado. El pase de pecho con el que coronó ese prólogo fue sensacional. La labor fue mejor a derechas, por donde el toro también mostraba más recorrido y franqueza. El final en terrenos de cercanías fue un alarde de superioridad total. Se fue a por la espada con la plaza en pie, matando de un feo bajonazo y una estocada trasera. Sumó un nuevo apéndice. Cáceres, 31 de mayo de 2015. Festejo a beneficio de la Asociación Española de Hematología y Oncología Pediátrica y de la Asociación de Padres de Niños con cáncer. Cuatro toros de Domingo Hernández y dos (2º y 6º bis) de Garcigrande, correctos de presentación y de buen juego en líneas generales. Destacó el 5º "Fantasma", número 87, de pelo castaño, nacido en enero de 2011 y de 460 kilos, que fue indultado por aclamación popular. El 6º se lesionó en el primer tercio, siendo devuelto a los corrales. El Juli, como único espada: Oreja con petición de la segunda, dos orejas, ovación con saludos, oreja, dos orejas y rabo simbólico tras indulto y aviso y oreja. Entrada: Casi lleno. Actuaron de sobresalientes Chapurra y Caro Gil. Manuel Larios se desmonteró tras parear al sexto. El Juli, vestido con un terno azul marino y plata, fue obligado a saludar tras el paseíllo y recibió un homenaje de parte de los representantes de las entidades beneficiadas.

ELPERIÓDICOExtremadura. Sira Rumbo Ortega

La Era de los Mártires volvió ayer a registrar un lleno hasta la bandera. Julián López El Juli logró colgar el cartel de todo vendido en una corrida que generó una enorme expectación en la ciudad. Su carácter benéfico, a favor de los niños con cáncer, y la encerrona del joven matador (toreó seis toros) hicieron que nadie quisiera perderse el histórico momento, del que EL PERIODICO ha sido medio oficial. Entre los asistentes volvieron a verse de nuevo caras conocidas, como la torera Cristina Sánchez con su marido Alejandro da Silva y los matadores Morante de la Puebla y Manolo Bejarano. Repitió Raquel Revuelta, modelo y pareja de El Tato, apoderado de José Garrido, que toreó el sábado con Miguel Angel Perera, Diego Ventura y José Garrido. También estuvo el Niño de la Capea y su mujer, padres de la esposa de Perera. Sin embargo ni rastro de Alejandro Sanz, Sergio Ramos, Vicente del Bosque o Mario Vargas Llosa, nombres que habían confirmado su asistencia a la corrida benéfica. De hecho desde horas antes del festejo decenas de curiosos se congregaron a las puertas de la plaza de toros, cámara en mano, esperando cazar a cualquier famoso. Pasaron mucho calor, pero se fueron con las manos vacías. CONTROL POLICIAL El evento reunió también a más de una veintena de policías y agentes de paisano, que controlaron todas las entradas a la Era de los Mártires, así como los exteriores de la misma. La afluencia de vehículos obligó a cortar la calle que accede a la plaza de toros y fue necesario dirigir el tráfico rodado en la avenida de las Delicias y en Hernán Cortés. Controlaron también una protesta antitaurina. La corrida fue un éxito. Al terminar niños afectados de cáncer recorrieron el coso taurino junto a El Juli para mostrar el capote que estos le habían regalado al comenzar el festejo y en el que podía leerse "torea al cáncer". Tras ellos, el matador salió a hombros y la plaza se vació. La Era de los Mártires cierra sus puertas a la espera de una próxima temporada que promete.

LA GACETA de Salamanca

Julián López "El Juli" ha indultado este domingo a "Fantasma", de la ganadería de Garcigrande, durante su encerrona benéfica en la plaza de toros de Cáceres. El animal, jugado en quinte lugar, ofreció un gran juego durante toda la lidia. El madrileño se lució en un saludo por "lopecinas" antes de que el toro entrara al caballo derribándolo. El Juli brilló en el tercio de banderillas y ya con la muleta lució la embestida de un toro de Garcigrande de gran clase, de enorme fijeza y de prontitud que fue a más en la franela y para el que el respetable pidió unánimemente el indulto. Antes, el madrileño ya había conseguido otros cuatro trofeos en un entretenido festejo celebrado en una plaza cacereña con casi lleno en los tendidos.

La Vanguardia

Cáceres, 31 may (EFE).- El diestro Julián López, El Juli, saldó hoy su encerrona solidaria para ayudar a la lucha contra el cáncer infantil, en Cáceres, con un triunfo rotundo de cinco orejas, a las que hay que sumar también las dos y el rabo simbólicos del quinto, al que acabó indultando, en lo que fue una gran tarde de toros. FICHA DEL FESTEJO.- Cuatro toros de Domingo Hernández y dos -segundo y sexto, éste como sobrero- de Garcigrande, del mismo encaste y casa ganadera, aceptablemente presentados, aunque bajos de raza y sosos en general, a excepción del quinto, un gran toro, de nombre "Fantasma", número 87, colorado de capa, nacido en enero de 2011, y del hierro de Domingo Hernández, que fue indultado. El balance artístico de Julián López "El Juli", que actuó como único espada: estocada (oreja); estocada ligeramente trasera (dos orejas); pinchazo, estocada trasera y descabello (ovación); pinchazo, media y descabello (oreja); emuló la suerte suprema con la mano tras indultar al toro (dos orejas y rabo simbólicos tras aviso); y estocada muy baja y estocada trasera (oreja). La plaza se llenó en el festejo solidario, televisado en directo por Televisión Española, en el que todos los fondos van destinados a la ayuda contra el cáncer infantil, a través de la Sociedad Española de Hematología y Oncología Pediátrica (Sehop) y la Federación de Padres de Niños con Cáncer (FEPNC). ---------------- UNA TARDE SOÑADA Bonita y triunfal tarde la vivida hoy en Cáceres para ayudar a la lucha contra el cáncer infantil. El Juli, como único espada, trenzó el paseíllo acompañado de un grupo de niños, y, como no podía ser de otra manera, saludando una gran ovación al romper filas. El compromiso del Juli fue total, mostrando una gran variedad de capa, algo importantísimo para este tipo de festejos con un solo espada. Quitó por verónicas, faroles, caleserinas, chicuelinas, cordobinas y hasta zapopinas, y en todas sus faenas de muleta exhibió dominio y mucha técnica para solventar la situación con un triunfo grande. Abrió plaza un toro de Domingo Hernández de embestida suave, al que El Juli entendió pronto y al que cortó una oreja después de una faena en la que se mostró fácil y contundente con la espada. El madrileño le cortó los dos apéndices al segundo de la tarde, al que inició la faena rodilla en tierra, para cuajarle a continuación con suficiencia y gran dominio de la situación. El toro colaboró, y El Juli se deshizo en redondos y naturales de notable calado, mostrando, además, un sosiego, que le duró toda la tarde, no dando en ningún momento sensación de fatiga. El tercero, sin embargo, tuvo más tranco y casta, aunque pronto le bajarían los humos con un fuerte castigo en varas. El Juli, que brindó faena al diestro pacense José Garrido, supo concederle al animal los tiempos que necesitaba, llevándolo despacio y consiguiendo sacarle la mayor parte de los muletazos posibles, en una faena más inteligente que artística, y, a la postre, la única que quedó sin premio. Al cuarto, El Juli se lo llevó a los medios, donde se centró con él para sacarle tandas de notable mérito por la informalidad y falta de codicia del astado. El pinchazo previo a la estocada final no fue impedimento para que paseara una oreja. El quinto fue el de mayor presencia y empuje en el caballo, al que derribó, y al que el propio torero banderilleó con gran seguridad y sin mostrar cansancio pese a lo avanzado del festejo, permitiéndose adornos antes de clavar el tercer par. La faena, que brindó al empresario de la plaza, José María Garzón, comenzó con muletazos por alto, bajando la mano después y dejándose ver ante el bravo animal, que no se cansaba de embestir. El torero, como si fuera su primer toro, siguió citándole y el animal acudiendo a la muleta hasta que, ante la insistencia del respetable, el presidente concedió el indulto. El que cerraba plaza tuvo que ser devuelto a los corrales y le sustituyó otro de la misma ganadería, con el que El Juli mostró su fortalece física, variedad torera y, sobre todo, gusto en la interpretación. El diestro, que había brindado la muerte de este toro a los niños afectados por la enfermedad, consiguió una nueva oreja, saliendo finalmente a hombros de la plaza junto al mayoral.

Mundotoro. Miguel Fernández Molina

Cortó siete orejas, un rabo, e indultó a un toro. Sirve para hacer el resumen rápido, pero no se puede medir, simplemente en trofeos, la grandeza de la tarde de El Juli en su encerrona en Cáceres. En un festejo a beneficio de asociaciones contra el cáncer infantil, el torero de Velilla de San Antonio logró una actuación magistral dividida en seis exhibiciones. Hizo de todo, a todos los toros, y se quedó sin nada dentro. A la caída del sexto, su cara y su voz reflejaban el esfuerzo. Hubo trofeos de todos los tipos y, entre ellos sobresalió el indulto al quinto, de Domingo Hernández y de nombre ‘Fantasma’, en una corrida seria para esta plaza que exigió a Juli sacar lo mejor de sí. Lo hizo Julián, soberbio y sobrado. No perdonó un quite, no dio un toque brusco fuera de su momento, manejó las telas con acierto y jugó a la perfección con distancias, tiempos e intensidades. Magistral. No faltó nada en su gran día. Ni siquiera la pasión -que no es lo mismo que generosidad- con que el público vivió las dos horas y media de actuación. Además, Cáceres se lleno. Por una buena causa y por un gran festejo. Plaza de toros de Cáceres. Segunda de feria. Lleno. Toros de Garcigrande (2º, noble y con fondo, aplaudido y 6º bis, bueno por el pitón derecho) y Domingo Hernández (1º, noble y con buen pitón derecho; 3º, bravo de salida pero a menos en la muleta; 4º, manejable y a mejor en la muleta de Juli, 5º ‘Fantasma’ excelente, con fondo y calidad, indultado). Festejo a beneficio de asociaciones contra el cáncer infantil. El Juli saludó una fuerte ovación al término del paseíllo, que compartió con los niños. logo-mundotoro-fichas-crónicasEl Juli, que actúa en solitario, oreja con petición de la segunda, dos orejas, ovación, oreja, dos orejas y rabo simbólico y oreja.

ABC

Un torero en plenitud. Una figura en mayúsculas. Julián López «El Juli» cortó siete orejas y un rabo en su encerrona con seis toros en Cáceres. Y todo por una buena causa. Por la mejor: a beneficio de los niños con cáncer.La cara solidaria del toreo y la cara más triunfal de la Fiesta, con indulto incluido. Todo ello televisado por La 1, en el regreso de las corridas al ruedo de Televisión Española, la cadena de todos. El Juli, de estreno con un precioso terno azul y plata, se mostró pletórico desde primera hora. Ambición, compromiso, actitud, capacidad, variedad, temple y ciencia. La gran lección de magisterio, la apoteosis absoluta, llegó en el quinto. Y ya dice el refrán que no hay quinto malo: muy bueno fue este «Fantasma», excelente en las manos sabias de El Juli, que todo lo hizo a favor del toro. Derribó al piquero y lo cuidaron en el caballo. Arrebatada, la figura de Madrid pidió banderillas. Tres pares que enloquecieron a la plaza. Hundido y profundo Prometía el ejemplar de Domingo Hernández y Julián lo entendió perfecto por ambos pitones, midiendo tiempos y distancias, con una tanda al natural extraordinaria. A derechas, el compás abierto, hundido, profundo. Sentido e inteligente, con la muleta puesta y la mano baja, sin dejar huecos a un toro bravo con nobleza, fijeza y mucha clase. El público comenzó a pedir el indulto. El Juli siguió toreando. Y «Fantasma» que seguía embistiendo. Asomó el pañuelo naranja, el del perdón de la vida. Éxtasis colectivo y dos orejas y rabo simbólicos para el matador. La obra se la había brindado a José María Garzón, empresario de Lances de Futuro, que había conseguido, como en Mérida con la encerrona de Talavante, que la corrida se televisara. La afición se lo agradeció. El festejo había comenzado con un homenaje de los niños con cáncer a El Juli, que le dedicaban un «suerte, maestro» ante la sonrisa del torero. Y el espada les correspondió con su tauromaquia, con una tarde triunfal en la que hubo desde el principio diversidad con el capote –caleserinas, faroles, lopecinas, verónicas...–. Y toreo de máxima lentitud, de mucho ritmo y despaciosidad con la colaboración de una muy buena corrida de Domingo Hernández. El último brindis fue para ellos, para los pequeños luchadores, héroes que pasearon por el ruedo la pancarta «Torea al cáncer», antes de la multitudinaria salida a hombros de un torero que había regalado vida. Ficha de la corrida PLAZA DE TOROS DE CÁCERES. Domingo, 31 de mayo de 2015. Casi lleno. Toros de Domingo Hernández y Garcigrande (2º y 6º bis), correctos de presencia, de buen juego, nobles y colaboradores, alguno justo de fuerzas, destacaron 5º, que fue indultado, y 2º. EL JULI, de azul marino y plata. Estocada trasera (oreja). En el segundo, estocada trasera en el rincón (dos orejas). En el tercero, pinchazo, estocada defectuosa y descabello (ovación). En el cuarto, pinchazo, otro hondo y descabello (oreja). El quinto fue indultado (dos orejas y rabo simbólicos tras aviso). En el sexto, estocada muy defectuosa y estocada desprendida (oreja). Salió a hombros con el mayoral de la ganadería.

EL MUNDO. Lucas Pérez

Casi seis años llevaba El Juli sin anunciarse en solitario. Francia había tenido el último privilegio. Pero el motivo, ayer, era razón de peso para volver a hacerlo. Entregando su alma desde el paseíllo por una buena causa. "Si un niño salva su vida, habrá valido la pena", dijo El Juli en la presentación del gesto frente a seis toros que le anunciaba en Cáceres a favor de la Asociación de Oncohematología Infantil y la Federación de Padres con Niños con Cáncer. Y vaya si valió la pena. Por la entrada con los tendidos llenos, por la recaudación benéfica, por la rotundidad del triunfo y por la repercusión de la gesta gracias al regreso de las cámaras de TVE a los toros en directo casi dos años después, seguro que los deseos del madrileño se quedaron cortos. Y muchos saldrán adelante frente al toro más difícil de su corta existencia. Ojalá. Porque la Fiesta, una vez más, dio un paso al frente en favor de los más necesitados. La tarde tuvo en el quinto su cénit. Precioso el colorado, bravísimo 'Fantasma', que partió las tablas remando de salida y derribó en el caballo empujando antes de galopar alegre al quite por zapopinas/lopecinas que puso en pie a los tendidos. No dudó Julián en viajar en el tiempo y coger los palos para dejar un tercer par espectacular de poder a poder. Todo antes de convertir la plaza en un manicomio gracias a un éxtasis de toreo con tandas poderosas y otras que dejaron ver a la mejor versión de Julián. Abandonado, vertical, profundo y soñando el toreo. Así sí. Toreando al cáncer. Abrazando a la vida. Bien por Julián y bien por la Fiesta. La apoteosis a los ojos de toda España. Y los máximos trofeos paseados entre un alboroto sin precedentes en Cáceres. Y en el recuerdo la última retransmisión de Televisión Española en 2013 en Mérida, con Talavante también como único espada, con la misma empresa, y con otro indulto, el de 'Taco' de Zalduendo, entre toreo y alboroto. Si tendría claro Juli que indultaba ayer a 'Fantasma' que apenas soltó la espada simulada. Y la primera petición de perdón de vida se convirtió en clamor general a la que el presidente no pudo resistirse. Pañuelo naranja y fiesta general. Al margen de esta cumbre, ayer no era día de analizar faenas. Ni matices. Ni nada. Ayer fue tarde para disfrutar de principio a fin. Para grabarla en vídeo y ponerla en las escuelas como ejemplo del toreo total. Y como ejemplo también de gestión de una plaza que hace apenas cuatro años se despeñaba hacia el abismo con la imagen de los tendidos vacíos y un coche policial en el centro del ruedo para suspender un festejo. Ruinas y bochornos olvidados, Lances de Futuro ha devuelto la ilusión a los extremeños a base de trabajo, trabajo y trabajo. Y una buena dosis de ilusión. Ilusión y ambición. Eso es lo que le sobró a Juli desde los faroles de capote a su primero al desplante descarado en el epílogo del sexto bis como gesto del deber cumplido. Todo pasando por una exhibición de quites. Cordobinas, chicuelinas, verónicas, delantales, caleserinas... De todo le dejó hacer el corridón de toros de Justo Hernández. Como también desplegar su toreo más encajado, espatarrado y enfibrado, alargando los muletazos hasta la eternidad y más allá. De nada faltó. Ni los brindis al público, ni a Borja Prado y su mujer, ni a José Garrido como guiño al futuro, ni al empresario José María Garzón ni, cómo no, a los niños enfermos de cáncer que le acompañaron en la salida a hombros final y que fueron y serán siempre la razón de este y todos los gestos que vengan por delante. Un gesto, una gesta, en la que El Juli entregó su vida a cambio de otras. Mereció la pena, Julián.

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